Analogía

La idea básica

Los fenómenos complejos pueden ser difíciles de comprender. A menudo nos remitimos a conceptos más simples para hacer inteligible esta complejidad. Por ejemplo, es imposible imaginar la estructura de un átomo debido a su tamaño microscópico. Y es difícil comprender algo que no podemos imaginar porque carecemos de un punto de referencia. Para imaginar un átomo, podemos compararlo con el sistema solar. El núcleo es el sol y los planetas que lo orbitan son los electrones y neutrones.1 En este caso, hemos utilizado el sistema solar como fuente en una analogía con nuestro objetivo, la estructura atómica, para mejorar nuestra comprensión.

Comparar dos objetos, dos fenómenos o dos palabras entre sí como parte de un argumento o una explicación se conoce como analogía. Utilizamos el razonamiento analógico como ayuda para comprender o descubrir cosas que no se pueden representar o imaginar fácilmente. El concepto que se utiliza de forma analógica se denomina fuente y lo que se intenta explicar, objetivo. Al transferir nuestra comprensión de un concepto sencillo a otro complejo, comprendemos más fácilmente el fenómeno objetivo.2 Es una estrategia muy utilizada en ciencia, ya que los científicos trabajan con estructuras complicadas que son invisibles a simple vista. En las ciencias del comportamiento, las analogías se utilizan para tomar decisiones cuando hay mucha incertidumbre. Las analogías son heurísticos - atajos mentales - que nos permiten tomar decisiones más rápidamente.

La analogía es nuestra mejor guía en todas las investigaciones filosóficas; y todos los descubrimientos, que no se hicieron por mero accidente, se han hecho con la ayuda de ella.


- Pionero de la química y la electricidad, y filósofo Joseph Priestley en 17693

Historia

Solemos utilizar analogías en tres ámbitos: la lingüística, la ciencia y la filosofía.

Las analogías nos ayudan lingüísticamente a comprender nuestro mundo y se vienen estudiando desde mediados del siglo XX. Tenemos una fuerte tendencia a describir nuestro mundo mediante palabras que tienen una conexión natural con aquello a lo que se refieren. Una de las teorías más comunes sobre las analogías lingüísticas es la hipótesis de Sapir-Whorf, también conocida como relatividad lingüística. La hipótesis Sapir-Whorf fue desarrollada por el lingüista Edward Sapir y su estudiante de posgrado Benjamin Whorf en la década de 1920.4 Sapir estaba documentando y registrando la lengua de las tribus nativas americanas que, por desgracia, estaban empezando a desaparecer, y creía que para entender realmente la cultura nativa americana tenía que aprender sus lenguas. Sapir y Whorf plantearon la hipótesis de que la lengua influye en la forma en que sus hablantes piensan sobre el mundo, en cómo se comportan y, por tanto, afecta a toda la cultura. Las analogías son, por tanto, específicas de cada cultura y pueden dar una idea más clara de la forma en que cada persona y cada cultura ven el mundo. Por ejemplo, la lengua inglesa divide el tiempo en pasado, presente y futuro. Estas distinciones reflejan la visión que las culturas anglófonas tienen del tiempo: que ocurre en etapas discretas. Por el contrario, el hopi, una lengua nativa americana, no hace tales distinciones. De hecho, las culturas de habla hopi no estructuran su mundo a través de la lente del tiempo.4

Desde el punto de vista lingüístico, las analogías se presentan en forma de modismos, metáforas y símiles. Los modismos son expresiones que significan algo distinto de su significado literal. Por ejemplo, "llueve a cántaros" no significa que llueva a cántaros literalmente, sino que es una analogía que permite saber que llueve a cántaros.5 Las metáforas comparan dos cosas mediante una figura retórica, como "el amor es un campo de batalla", que compara la experiencia del amor con estar en un campo de batalla, aunque no diga explícitamente que se trata de una comparación. Los símiles también comparan dos cosas, pero lo hacen explícitamente con palabras como "como" o "como".

En ciencia se han utilizado analogías para hacer hipótesis sobre la estructura de los átomos, ya que no existía la tecnología para poder ver en su interior. En 1897, el científico inglés J.J Thomson contribuyó a la teoría atómica al sugerir que existía una materia aún más pequeña que el átomo: el electrón. Su teoría recibió el nombre de "modelo del pudín de ciruela", utilizando una analogía para trazar su predicción. Utilizó el budín de ciruelas como fuente para describir el objetivo, la estructura del átomo. Los electrones son como las pasas en el desierto, que es el átomo. Esta teoría fue refutada posteriormente por el físico Ernest Rutherford, que descubrió que los átomos tienen centros cargados positivamente, y describió su concepción del átomo como una cereza, en la que el núcleo era como el hueso. En 1913, el danés Niels Bohr utilizó la analogía del sistema solar para demostrar que también había electrones orbitando alrededor del núcleo. En el siglo XX, varios científicos demostraron que, en realidad, los electrones no orbitan alrededor del núcleo en órbitas nítidas como el sistema solar, sino que se mueven como partículas en una nube. A pesar de que algunas analogías no han resistido el paso del tiempo, fueron herramientas útiles para ayudar al público a comprender las teorías científicas y dar sentido a fenómenos complejos.6

Dos de los filósofos más famosos, Platón y Aristóteles, solían utilizar analogías para dar sentido al mundo. Ambos creían que los objetos o fenómenos utilizados para hacer una analogía no tenían que compartir una relación obvia, sino que podían expresar una idea compartida, un patrón o una filosofía general. Utilizaban las analogías para intentar enfatizar una parte de un argumento que normalmente pasaría desapercibida.

Una de las analogías más conocidas de Platón es la que describe el "Bien" como el sol. La "bondad" es una idea abstracta difícil de explicar, pero en La República, el personaje de Platón, Sócrates, sugiere que, al igual que el sol permite ver, la bondad permite ver la verdad.7 Una de las analogías más conocidas de Aristóteles le sirvió para describir su teoría sobre el alma. Para describir el hecho de que pensaba que el alma era la esencia de una persona, expuso la siguiente analogía: "Supongamos que el ojo fuera un animal: la vista habría sido su alma, pues la vista es la sustancia o esencia del ojo que corresponde a la fórmula, siendo el ojo sólo la materia de la vista; cuando se elimina la vista, el ojo ya no es ojo, salvo de nombre". 8

Las analogías siguen siendo herramientas populares para los filósofos: Bertrand Russell utilizó una analogía con una tetera para demostrar que la gente no debería aceptar que las cosas son verdaderas sin pruebas, no sólo si hay pruebas de que son falsas. Pidió a la gente que imaginara que alguien le decía que, en el espacio exterior, una tetera china gira alrededor del sol. La persona nunca podría verla, por lo que no podría refutar su existencia. Sin embargo, cualquier persona razonable no creería ciegamente que hay una tetera girando en el espacio. Del mismo modo, el hecho de que la existencia de Dios no se pueda refutar -no podemos demostrar que no existe- no significa que deba existir9.

Consecuencias

Un dicho famoso dice que "una buena analogía vale más que tres horas de discusión". 10 Las analogías ayudan a descomponer fenómenos complejos en componentes más sencillos, lo que los hace más familiares y fáciles de digerir. Esto hace de las analogías una estrategia útil para transmitir temas nuevos. También ayudan a las personas a imaginarse los fenómenos, lo que resulta útil para los alumnos visuales. Por ejemplo, podemos visualizar la salud como un iceberg: nuestro aspecto físico es la punta visible, pero nuestra salud general es mucho más profunda. Las analogías también pueden ayudarnos a ver un tema desde otra perspectiva, porque describen los fenómenos bajo una nueva luz. Por tanto, pueden ayudarnos a aportar ideas y soluciones nuevas.

Las analogías funcionan mediante la argumentación inductiva -moviéndose de lo específico a lo general- y pueden ayudar a formar silogismos. Por ejemplo, sabemos que la vida existe en la Tierra en parte porque tenemos oxígeno en nuestra atmósfera. Si somos capaces de encontrar un planeta similar a la Tierra, y creamos una analogía entre ambos, entonces podría ser razonable formar el argumento de que la vida podría existir en otro planeta. He aquí una idea de cómo funcionaría la analogía en un silogismo:

  1. El oxígeno en la atmósfera es necesario para la vida en la Tierra.
  2. Al igual que la Tierra, Europa (la luna de Júpiter) tiene oxígeno en su atmósfera.
  3. Por tanto, podría haber vida en Europa11.

Se trata de una analogía más compleja que parte de lo concreto y familiar -la Tierra- para hacer suposiciones sobre lo desconocido -Europa-. Como la investigación científica suele consistir en descubrir lo desconocido, las analogías son herramientas maravillosas para que la exploración resulte un poco menos desalentadora.

Las analogías pueden ser especialmente útiles para los niños. Las investigaciones han demostrado que los niños pueden utilizarlas para aprender vocabulario nuevo. Esto se debe a que las analogías les permiten establecer conexiones entre distintas piezas de información de forma más fluida y, según el efecto de los niveles de procesamiento, cuando vinculamos nuevas piezas de información con conocimientos ya existentes, las codificamos más profundamente, lo que facilita su recuerdo. Así pues, las analogías pueden acelerar la comprensión lectora de los niños y aumentar su capacidad para almacenar información en la memoria.10

Controversias

Las analogías no son infalibles. Hay varias formas de rebatir las analogías durante la argumentación.

Dado que las analogías comparan dos cosas diferentes, una forma fácil de demostrar los defectos del argumento de alguien es señalar las diferencias entre los dos fenómenos. Señalar las diferencias entre la fuente y el dominio de una analogía se conoce como desanaloa.12 Por ejemplo, en la analogía que utilizamos anteriormente para comparar la Tierra y Europa, alguien podría deconstruir el argumento señalando todas las diferencias entre la Tierra y Europa.

Un ejemplo de desanalogía es la crítica de Hume a la analogía del reloj de William Paley. Paley, un filósofo del siglo XIX, comparó el mundo con un reloj para demostrar que existía un poder superior -Dios- que diseñó el universo. Un reloj ha sido diseñado, con diferentes piezas enmarcadas y unidas con un propósito concreto, lo que significa que debe tener un diseñador. El universo, con sus diversas piezas móviles y su compilación de objetos naturales, es un diseño, y también debe ser producto de un diseñador: Dios.13 Sin embargo, el filósofo escocés David Hume, en su libro An Enquiry Concerning Human Understanding, criticó la analogía del relojero. Dijo que el universo y un reloj simplemente no tenían suficientes similitudes, como tampoco las tenía la relación entre un relojero y un reloj y Dios y el universo. Afirmó que "si la experiencia y la observación y la analogía son, en verdad, las únicas guías que podemos seguir razonablemente en una inferencia de esta naturaleza; tanto el efecto como la causa deben tener una similitud y semejanza con otros efectos y causas." 14

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Fuentes

  1. Analogía. (sin fecha). AlleyDog.com. Obtenido el 8 de julio de 2021, del sitio Web: https://www.alleydog.com/glossary/definition.php?term=Analogy.
  2. Gentner, D. (2006). Razonamiento analógico, Psicología de. Psicología Cognitiva, 106-112. https://doi.org/10.1002/0470018860.s00473
  3. Bartha, P. (2013, 25 de junio). Analogía y razonamiento analógico. Stanford Encyclopedia of Philosophy. https://plato.stanford.edu/entries/reasoning-analogy/#BeyAnaArg
  4. Allard-Kropp, M. (2020, 3 de diciembre). 3.1: Relatividad lingüística - La hipótesis Sapir-Whorf. Social Sci LibreTexts. https://socialsci.libretexts.org/Bookshelves/Anthropology/Linguistics/Book%3A_Languages_and_Worldview_(Allard-Kropp)/03%3A_The_Ethnolinguistic_Perspective/3.01%3A_Linguistic_Relativity-_The_Sapir-Whorf_Hypothesis
  5. Shrives, C. (s.f.). What Is an Idiom? (con ejemplos). Grammar Monster. Extraído el 8 de julio de 2021, de https://www.grammar-monster.com/glossary/idiom.htm
  6. Consejo de Educación de Lincoln Park. (s.f.). Cronología de la teoría atómica [diapositivas de PowerPoint]. https://www.lincolnparkboe.org/userfiles/33/Classes/239/Atomic%20Theory%20Information%20Book.pdf
  7. Historia de la filosofía II. (2018, 10 de julio). Peter Lang. https://www.peterlang.com/view/9783653958607/Chapter05.xhtml
  8. Aristóteles. (s.f.). La mente es una metáfora. Obtenido el 8 de julio de 2021, del sitio Web: https://metaphors.iath.virginia.edu/metaphors/16909.
  9. Bertrand Russell. (2021, 23 de febrero). El laboratorio de decisiones. https://thedecisionlab.com/thinkers/philosophy/bertrand-russel/
  10. Lombardi, L. (2018, 27 de agosto). Cómo las analogías desafían y benefician al alumno superdotado. Asociación Nacional para Niños Superdotados. https://www.nagc.org/blog/how-analogies-challenge-and-benefit-gifted-learner
  11. [A11] argumentos analógicos. (n.d.). Philosophy HKU. Extraído el 8 de julio de 2021, de https://philosophy.hku.hk/think/arg/analogy.php
  12. Resumen del capítulo. (s.f.). Oxford University Presspage. Obtenido el 8 de julio de 2021, del sitio Web: https://global.oup.com/us/companion.websites/9780199846313/student/chapter10/summary/.
  13. Shapiro, A. R. (2015, 12 de febrero). Una metáfora fallida del diseño inteligente. The Atlantic. https://www.theatlantic.com/technology/archive/2015/02/god-watchmakers-and-the-short-half-lfe-of-technology-metaphors/385408/
  14. Argumento Teleológico (Críticas). (s.f.). Lumen Learning. Obtenido el 8 de julio de 2021, del sitio Web: https://courses.lumenlearning.com/sanjacinto-philosophy/chapter/teleological-argument-criticisms/.

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