La reorganización de los expositores aumentó las compras de bebidas saludables en un 11%.
Resumen
Esta intervención pretendía abordar el creciente problema de la obesidad en Dinamarca a través de la arquitectura de la elección.1 Los investigadores animaron a los alumnos de cuatro centros de formación profesional a consumir bebidas más sanas haciendo menos visibles las que no lo eran. El primer empujón desplazó las bebidas poco saludables hacia el fondo de la nevera, mientras que las saludables estaban a la altura de los ojos. Este empujón aumentó la proporción de bebidas sanas compradas en un 11%. En la siguiente fase del experimento, los investigadores añadieron un segundo incentivo: una pegatina esmerilada sobre la sección de bebidas no saludables. Sin embargo, esta adición fue insignificante en la mayoría de los comedores. En general, los investigadores concluyeron que el primer incentivo había tenido éxito y que debería servir de base para las políticas y el diseño de comedores en otros entornos educativos.